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Una Secta es una Secta
Por Dave Hunt Junio 1991
La iglesia evangélica hoy en día está siendo seducida como nunca lo fue antes en toda su historia. Se está enfrentando a un peligro tan grave que, aunque anteriormente hayamos hablado de este problema, debemos nuevamente hacerlo, con distinto enfoque y vigor. Si los evangélicos sucumben a esta seducción, como progresivamente lo están haciendo, por cierto su testimonio evangélico se sumergirá en confusión y hasta podría llegar a perderse—una trágica y nueva dimensión de apostasía en la cual la iglesia y el mundo nunca se recobrará. Lo más deslumbrante y alarmante es el hecho que (con pocas excepciones) los líderes evangélicos e incluso los mayores observadores de sectas rechazan reconocer esta amenaza. Por consiguiente nos sentimos obligados a presentar este tema otra vez, con un concernimiento renovado. Por décadas los evangélicos han diligente y fielmente tratado de identificar, analizar y alertar a la iglesia sobre las sectas. En la lista típica, está incluido el Mormonismo, Testigos de Jehová, Ciencia Cristiana, la iglesia de Unificación de Sun Myung, etc. ¡Aunque la más seductiva, peligrosa y grande de todas las sectas (mucho más grande que todas las otras juntas) no está incluida en la lista! ¡La mayoría de los expertos en sectas evitan identificar esta secta horrenda como tal! En cambio, la aceptan como si fuese “cristiana.” Lo peor de todo, es que esta secta (la cual predica un evangelio falso y de esta manera envia millones a una eternidad sin Cristo) está ahora siendo abrazada como una colega en la “evangelización del mundo” por muchos grupos que predican el evangelio bíblico. La mayoría de las denominaciones, tales como la iglesia Anglicana y la Episcopal, están involucradas en conversaciones que convergen a esta secta. La jerarquía de las Asambleas de Dios se ha comprometido en un “fructífero diálogo” con esta secta, cuyos miembros son ahora aceptados ampliamente como cristianos nacidos–de-nuevo. Como consecuencia, la iglesia evangélica encara una crisis sin precedentes que amenaza su misma sobrevivencia. Hasta aquí lo dicho es una severo, solemne y avazallador cargo hecho—un cargo que hemos documentado en el pasado y respaldando ahora con evidencias adicionales que serán dadas. He desafiado [Dave Hunt] a cualquier líder de la iglesia a un debate público para que declare que esta aseveración [mia] es falsa. Si prueban que estoy equivocado, yo me arrepentiré publicamente. Pero si esta acusación es verdadera, es entonces necesaria una gran sacudida en la iglesia evangélica, incluso arrepentimiento de muchos de sus lideres más altamente respetados. Yo les solicito su ayuda para proveer a los lideres de la iglesia con las evidencias que ellos necesitan para identificar esta secta. Evidencias de las cuales, años atrás, yo mismo fui ignorante cuando fallé en identificar la iglesia Católica Apostólica Romana como lo que es: una secta. ¿Qué es una “secta”? En el libro, “Surgir de las sectas” [Rise of the Cults], por Walter Martin, quien define el sectarismo como “…una gran desviación del cristianismo ortodoxo” en muchas “doctrinas cardinales de la fe cristiana.” Aunque Martin no lo menciona, el Catolicísmo Romano es indudablemente una “gran desviación del cristianismo ortodoxo” en muchas “doctrinas cardinales de la fe cristiana,” y así, por su propia definición, una secta. ¡El reconocer esta realidad provocó la Reforma! Negar que el Catolicísmo Romano es una secta, es repudiar la Reforma y burlarse de millones de martires que murieron en manos de Roma, como si ellos hubieran dado su vida en vano. Aunque alguien dijo, desde el Segundo Consejo del Vaticaqno (1962-1965), la iglesia Católica Romana ya no enseña ni practica lo que hizo durante el tiempo de la Reforma. Esta idea popular es falsa. Para deshacer la Reforma, los principales teólogos de Roma se reunieron de 1545 a 1563 en el consejo de Trento. Sus Canones y Decretos, los cuales rechazan toda doctrina de la Reforma, son la norma declaratoria de autoridad del Catolicísmo Romano, y ademas en adherencia es requerido por el Catecismo Católico. En la apertura del Vaticano II, el Papa Juan XXIII declaró, “Yo acepto enteramente todo lo que se ha decidido y declarado en el Concilio de Trento.” El Vaticano II prosiguuió reafirmando los Canones y Decretos de Trento. No, Roma no ha cambiado desde la Reforma—excepto superficialmente. Si Lutero, Calvino y otros reformadores estuvieran vivos hoy, ellos denunciarían al Catolicismo Romano como ¡la más grande y peligrosa secta del mundo! Aunque el Instituto de Investigación Cristiano [Christian Research Institute – cabeza de la iglesia fundamentalista, idependiente y no-denominacional de USA] y otros grupos anti-sectarios, se niegan a clasificarla como a una secta. En el libro de Martin, antes mencionado, él enfatiza en que las cinco sectas principales que en aquel tiempo tenían “un seguimiento que excedía los 8.5 millones de personas…” ¡Aunque él ovió el Catolicismo Romano con cientos de millones! “Respuesta a los Sectarios a su Puerta,” presenta otro ejemplo. Sus autores Bob y Gretchen Passantino son descriptos como “expertos en investigación de sectas [quienes] han pasado años en el ministerio para desenmascarar las sectas” [parte de la tapa trasera de “Witch Hunt”/ Cacería de Brujas]. Ellos incluyen ciertas pautas en una secta, como la declaración que, “es la única organización sobre la tierra que sigue la voluntad de Dios y que su líder es exclusivamente elegido por Dios para guiar al pueblo de Dios” y que este solamente “ofrece la verdadera interpretación biblica en toda materia.” Nuevamente la iglesia Católica Romana encaja enteramente en este concepto sectario. Declara ser la única iglesia verdadera, su papa es exclusivamente elegido para guiar a todo el pueblo de Dios, y solo su jerarquía puede interpretar la escritura. Aunque los Passantinos, como la mayoría de los otros “expertos en sectas” dejan de incluir el Catolicismo Romano como una secta, ¡a pesar de que ésta reúne todas las características señaladas en sus propios tests! Los Mormones deben obedecer ciegamente a José Smith y a sus sucesores. Los Testigos de Jehová no se atreven a cuestionar la Biblia del Atalaya o a la Sociedad del Tratado; como otros sectarios que deben someterse a sus lideres. Tal autoritarianismo es la pauta principal de una secta. La misma ciega sumisión es requerida de todos los católicos. El Canon 212 del Código del Catolicismo de la Ley Canónica, requiere que los católicos deban dar absoluta obediencia a sus “sagrados pastores.” El Vaticano II declara repetidamente que solamente la jerarquía Católica puede interpretar la Biblia, y que los pronunciamientos papales deben ser obedecidos sin discutir. El Canon 333 (sec. 3) declara, “No hay apelación ni recursos en contra de una decisión o decreto del Pontifice Romano.” El vigilante del Vaticano, cardenal José Ratzinger, en su reciente 7.500-palabras de “Instrucción” declara que los que difieren acerca de las enseñanzas de la iglesia no pueden ser “justificados como un caso de seguir su propia consciencia.” No hay secta que exija rendir la mente y la consciencia más completa y arrogantemente que en el Catolicismo Romano. El Catolicismo Romano, no solo ha sido quitado de la lista de sectas por los expertos, sino que está explicitamente aprobado. Por ejemplo, en “Retorciendo Escrituras,” James W. Sire, por mucho tiempo editor principal de Inter Varsity Press, define a una secta como la que tiene, “doctrinas y/o prácticas que contradicen las Escrituras como son interpretadas por el cristianismo tradicional como es representado por la mayoría de las denominaciones Católicas y Protestantes…” (enfasís suyo). ¡Sire hace del Catolicismo una norma de ortodoxia contra las cuales las sectas deben ser juzgadas! ¡Aunque él acusa a las sectas de retorcer las Escrituras, una técnica de la cual Roma es seguramente la última palabra! Sire acusa al Mormonismo de ser una secta por agregar otras revelaciones a la Biblia—¡pero Roma ha agregado más nuevas revelaciones a la Biblia que la iglesia de los Mormones! Sire dice, “No hay classes de gurus en la cristiandad biblica, no iluminados, no gente a través de quien toda la interpretación apropiada deba venir.” --¡Aunque ésta es exactamente la posición de la iglesia Católica Romana! ¡¿Cómo es entonces que él hace esto la norma de la ortodoxia?! Consideremos tambien “La Agonía del Engaño” publicado por Moody. Cada capítulo está escrito por un líder evangélico sobre una específica falsa enseñanza hoy dentro de la iglesia. Mientras que en “La Agonía” mayormente repite lo que generalmente se encuentra en la “Seducción de la Cristiandad” escrita cinco años antes, esta es otra voz produciendo muchos de los mismos avisos, por los cuales estamos agradecidos. Pero ésta, tambien blanquea el Catolicismo Romano. En la página 65 dice, “El Catolicismo Romano tradicional…mantiene la infalibilidad biblica.” ¡En realidad el Catolicismo explicitamente niega la infalibilidad biblica! En la siguiente oración reconoce que “los mensajes [del Catolicismo y Protetantismo] son polos aparte,” pero continua sin identificar las diferencias vitales. En la página 111 dice, “La iglesia Católica se resiste en elevar herejías con respecto a la persona de Cristo, y …Protestantes continuarían para afirmar la Cristología Católica.” Nuevamente, ¡terriblemente falso! La Cristología Católica es herética. Esta niega el papel exclusivo de Cristo como mediador entre Dios y el hombre, haciendo a María “co-mediadora.” Esto niega la exclusividad de Su trabajo redentor, haciendola a María “co-redentora” (El Vaticano II acredita a María con un perpetuo “papel salvador; ella continua obteniendo por su constante intecesión las gracias que nosotros necesitamos para salvación eterna”). Esto niega la suficiencia del trabajo redentor de Cristo, declarando que el redimido debe, en adición al sufrimiento de Cristo por ellos en la cruz, sufrir por sus propios pecados aquí, y/o en el purgatorio, etc. Hay muchas más idolatrías involucradas en la Cristología Católica, tal como presentarlo a Él como un perpetuo infante o niño sujeto a Su mamá, perpetuamente en la cruz, pero la falta de espacio impide dar más detalles. El “Cristo” del Catolicismo Romano es simplemente tan falso como su “María”—tanto como “otro Jesús,” como ese del Mormonismo, o cualquier otra secta. ¡Admitamoslo! Varias veces en “Agonía” dice que los Católicos y Protestantes abrazan los mismos credos apostólicos. Esta declaración es parcialmente verdad, pero confunde seriamente. Porque implica que todos los credos encierran las mismas declaraciones de cristiandad bíblica, lo cual no es así. Además, hay una enorme diferencia entre el significado que Católicos y Protestantes adjuntan a lo que dice el credo. Por ejemplo, mientras afirma que Cristo “sufrió con Poncio Pilatos,” el Catolicismo enseña: Su sufrimiento fue suficiente; pero añade, que al sufrimiento de Cristo, cada uno de nosotros debe sufrir por nuestros pecados en orden de ser salvos. Incluso, que nosotros podemos sufrir por la salvación de otros.(La Constitución Apostólica de enero 1, 1967, Doctrina Indulgentarium, # 1687, insta a los católicos a llevar, “cada uno su propia cruz para expiación de sus pecados y de los pecados de los otros… ayudando a sus hermanos a obtener salvación de Dios”). Esta es una condición hereje para los Protestantes. Aunque “La Agonía” implica que los Católicos quieren decir la misma cosa que los Protestantes por los credos--¡un error inexcusable y mortal en un libro escrito por eminentes eruditos para señalar los errores dentro de la iglesia! A pesar de este y otros libros citados anteriormente que contienen para ellos muchas recomendaciones, su aprobación del catolicismo confunde tragicamente. El falso retrato del Catolicismo Romano persiste en “La Agonía.” En la página 244, después de condenar correctamente la venta de indulgencias, las cuales llevaron a Martín Lutero a clavar la lista con “los 95 puntos” en la puerta de la capilla, en el castillo de Wittenberg, el editor/recopilador de “La Agonía,” Michael Horton, escribe, “No estaría bien, por supuesto, el interpretar la historia y caracter completo del Catolicismo Romano por su trágico ardid en la colección de fondos…” La implicación es que Roma ha cambiado para bien, lo cual es falso. Aunque no luce ahora tan bochinchera, las indulgencias son todavía parte importante para la salvación en el catolicismo. La desviación del catolicismo de la cristiandad biblica va al corazón de la fe, a la salvación misma, y de esta manera afecta al destino eterno de aquellos que son engañados por ella. El Catolicismo Romano rechaza la salvación por fe. Y predica un evangelio falso de obras que no pueden salvar. La salvación no está indicada en Cristo, sino en la iglesia a través de la sumisión a sus edictos y sacramentos. El Catecismo Básico de la Doctrina Cristiana, llama los sacramentos “el medio principal para nuestra salvación.” El primero de los siete sacramentos es el bautismo, el cual se realiza en el 98 por ciento de los católicos como infantes. Está declarado en el Canon 849, de ser el medio “por el cual hombres y mujeres son libertados de sus pecados, son renacidos como hijos de Dios…” El Catecismo Básico declara que el bautismo “es necesario para la salvación…nos limpia del pecado original, nos hace cristianos…” Otro sacramento es la Misa, la cual declara el catecismo, ser “uno y el mismo Sacrificio con el de la Cruz, tanto como Cristo… continua ofreciendose a si mismo… en el altar a través del ministerio de los sacerdotes.” El Canon 904 dice que “el trabajo de redención se realiza continuamente en el misterio del Sacrificio de la Eucaristía.” De esta manera, negando la exclamación triunfante de Cristo: “¡Consumado es!” Permitame recordarle las últimas palabras de Hugh Latimer, quien habló a través de las llamas a su compañero que estaba atado a la misma estaca: “¡Sea valiente, maestro Ridley…porque por la gracia de Dios iluminar tal ‘vela’ en Inglaterra por la cual oro, que nunca se apague!” Tragicamente, las ‘velas’ encendidas por cientos de miles de martires fieles, que se quemaron en las estacas, si no se apagó ya, está debilmente titilando y en peligro de irse completamente la llama. Paul Crouch, jefe de la cadena cristiana de TV más grande del mundo, degrada a los martires diciendo que ellos murieron por mera semántica. Y hace burla de los Reformadores llamando ortodoxa la herejía que encendió la Reforma. Aquellos que creen la mentira de Roma y siguen el evangelio de las obras para la salvación, están perdidos. Por el error de no reconocer esta realidad, muchos lideres evangélicos y expertos en sectas han sido engañados por Roma. Estos necesitan ser informados y enfrentados. Que trágico es pensar que los Católicos son cristianos que solamente tienen algunas creencias y prácticas superfluas, las cuales a los Protestantes les resultan extrañas, pero no le impiden a ellos por eso ser salvos. Un falso evangelio es un falso evangelio, y condena a los que en esto creen, ya sea Mormonismo o Catolicismo. Una secta es una secta. Los Católicos Romanos, como los miembros de otras sectas, necesitan ser tratados con compasión, alertarlos de las mentiras sectarias, y presentarles la verdad del evangelio que es lo único que los puede salvar. Si usted está preocupado con la creciente cooperación entre organizaciones católicas e importantes ministerios evangélicos, tales como Iter Varsity, Campus Crusade [Campo de Cruzada] para Cristo, Joven con una Misión, La Asociación Evangelistica de Billy Graham, Amistad en la Prisión, de Chuck Colson, TBN [Trinity Broadcasting Network/Cadena Transmisora Trinidad], CBN [Christian Broadcasting Network/Cadena de Trasmisión Cristiana] de Pat Robertson, etc. por favor escribale a ellos y preguntele en que posición ellos están con respecto a este tema crítico. Las preguntas podrían ser 1) ¿Qué posición tiene su organización con respecto a las doctrinas Católicas? 2) ¿Cuál es su posición con respecto a la participación organizacional con los Católicos en materia de evangelización mundial? 3) ¿Están ustedes en este momento, sea oficialmente o no, involucrados con algún católico laico, organizaciones o grupos eclesiásticos? Si es así, ¿en qué se basa… y con qué fin?
“Una Secta es una Secta”
Título en inglés: “A Cult is a Cult” © Periódico Editado en junio 1991 por Dave Hunt Publicación: “The Berean Call” P.O. Box 7019, Bend, Oregon 97708-7019, Estados Unidos “[Los Bereanos]…escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así.” Hechos 17:11
Traducción: Albert Gomez © Permiso de traducción por el Departamento Editorial TBC, Abril 2003. Para más información o preguntas, dirigirse por correo: Albert Gomez, 309-37th Street, Union City, New Jersey 07087 - USA. Fax: 201-864-1104, Correo Electrónico: agomez1@mindspring.com
A menos que se indique de otra manera, las citas de las Escrituras en esta circular se han tomado de la Biblia Reina Valera, revisión de 1960.
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